6/6/14

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La visión de la mujer por la religión a lo largo de la historia

La historia siempre ha sido un poco injusta con las mujeres en general, básicamente porque esta está contada e influenciada en gran parte por la religión, por las batallas, es decir, generalmente por hombres.

La mujer no siempre ha cumplido las mismas funciones, ni seguido los mismo estandartes, ni vivido de la misma manera. Muestra de ello es los cambios y las visiones otorgados en su papel, o papeles, que ha impuesto la iglesia a lo largo de su historia a través de personajes variados usados como modelos universales a quienes les han concedido una función u otra.

La historia de la mujer y la religión

Primero está Eva, la pecadora, la figura de esta no es tanto un modelo sino un ejemplo negativo sobre la mujer y por el que se justifica toda la misoginia y las imposiciones sobre ella por parte de la moral cristiana.
La mujer vive sometida en una sociedad patriarcal creada por la Iglesia con lo que la moral cristiana tuvo que justificarlo de alguna forma, de ahí el personaje infiel y traicionero de Eva.
En contraposición a ella, surgen otros ejemplos como el de la virgen María que viene a sustituir esta concepción negativa.
A partir del siglo XII se convertirá en uno de los pilares de la Iglesia y en uno de los modelos básicos para entender la concepción de la mujer de la época. La virgen María viene a ser la sublimación de la mujer, concebida como la madre del Salvador, madre por excelencia y siendo también el refugio del pecador. Aunque, a pesar de su papel de madre, representa el papel de suma virgen, la idea de virginidad, es uno de los ideales mas destacados por los clérigos. Incluso se llega a decir que hay una jerarquía en torno a la salvación de acuerdo a pertenecer al grupo de las vírgenes, las casadas o las viudas y que la virginidad es la máxima virtud a la que puede acceder una mujer.

Las connotaciones negativas de Maria Magdalena

Luego tenemos a Magdalena, la redentora, ésta figura también es una aportación de la etapa medieval. Presente en la Biblia, vino para ser uno de los ejemplos de redención de los pecados, consigue la salvación de ello, por el arrepentimiento y la penitencia, representa la posibilidad de salvación a pesar de ir por el camino incorrecto, el ser castigada para obtener el perdón.

Finalmente está Sara, el modelo de la buena esposa. Uno de los grandes empeños de la Iglesia fue establecer el matrimonio como uno de los sacramentos fundamentales del cristianismo. Cuando Sara salió de su hogar para vivir en la casa del marido, sus padres le pidieron que honrase a sus suegros, amase al marido, cuidase de su familia, gobernase la casa, y se portara de un modo irreprochable.
En fin, la mujer debe estar sometida al marido, su entorno y su voluntad y él debe cuidar de ella, en la medida que desee.

Los derechos de la mujer

Como vemos, historicamente la religión se ha empeñado en otorgar a la mujer un papel menor y de subordinación. A base de lucha y sacrificios, poco a poco han ocupado su lugar de igualdad en la sociedad, hecho al que debemos de contribuir todo el mundo.