21/5/14

Deja un comentario

Las similitudes históricas entre Hitler y Napoleón


Napoleón y Hitler, dos “grandes” personajes de la historia cuyas vidas se asemejan bastante y sus acciones parecen un patrón a seguir de uno al otro. Ambos fueron los continuadores y finalizadores de dos etapas distintas pero de gran transcendencia en sus propios países. También crearon una aristocracia peculiar donde ambos fueron y vivieron como príncipes.

No debemos olvidar que Napoleón originariamente era italiano, fue un niño que sufrió en escuelas militares francesas donde se burlaban de él por no hablar bien en francés y ser bajito. En cierto modo tuvo que hacerse a si mismo, por ello consiguió creer en él de una manera ilimitada. Hitler fue otro tanto, era austriaco, que no alemán, también tuvo problemas debido a su limitada estatura, además tuvo que repetir curso a temprana edad y, su sueño de ser pintor, siempre fue ninguneado por su padre quien, de pequeño, le llegó a azotar muchas veces. También tuvo que hacerse a si mismo de joven ya que el apoyo paterno no lo tuvo nunca.

Napoleón y sus similitudes históricas con Hitler

Napoleón en los primeros años de gobierno se dedicó a la paz interior del país, fue después, en la época del Imperio cuando empezó a querer conquistar e invadir todo el continente y parte de África. Conquistó el poder aprovechando los complots realistas, la inquietud de la burguesía y la tensión por el posible retorno de un rey a Francia y se convirtió en emperador primero nombrado por la asamblea, corroborado por el senado y sometido a referéndum popular; forma parecida con la que consiguió el poder el dictador alemán.

El sueño de Napoleón fue recuperar el antiguo Imperio Carolingio, y como se vería un siglo después, la nostalgia en la historia es peligrosa ya que Hitler también quiso recomponer el Imperio Otomano.

Hitler y sus similitudes históricas con Napoleón

Por otro lado, ambos fallaron con su intento de dominio europeo cuando se enfrentaron a la grande y fría Rusia. Se equivocaron de fecha en su incursión y no pudieron afrontar las temperaturas ni la naturaleza geográfica de este país. Otra similitud en cuanto a frentes de guerra es que el norte de África tampoco fue un lugar cómodo para ninguno de los dos.

Finalmente, después del  miedo que habían logrado impartir, sus vivencias, victorias y admiradores, sus muertes fueron trágicas. Napoleón murió desterrado y supuestamente envenenado y, Hitler, envenenó a su familia y se suicidó acto seguido.