29/1/16

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¿Por qué algunos glaciares “sangran”?


Hace unos días hemos podido asistir a un evento de la naturaleza que pocas veces se han visto. El enorme glaciar Taylor que se encuentra en la Antártida ha comenzado a sangrar o al menos ese es el curioso efecto que parece a simple vista. La realidad, por supuesto, es otra bien distinta y en la entrada de hoy vamos a conocer la explicación de por qué algunos glaciares “sangran”.

¿Por qué algunos glaciares “sangran”?

Los glaciares son inmensas masas de hielo que bajan por las montañas que se encuentran en las zonas más frías del planeta y están compuestos básicamente por agua. Sin embargo, algunos de ellos, en su camino por las laderas arrastran una serie de materiales, arboles, rocas y minerales que son capaces de alterar su aspecto, normalmente adquiriendo tonos cercanos al blanco azulado. Sin embargo, en la Antártida podemos encontrar un paraje muy conocido que está regado por grandes torrentes de color rojo: son las llamadas “Cataratas de Sangre”.

¿Por qué algunos glaciares “sangran”?

El hierro, la clave de todo

¿Qué es lo que produce este intenso color rojo que nos recuera a la sangre? Pues bien, se debe a los altos niveles de hierro que se encuentran enterrados bajo el enorme glaciar Taylor, que es el que hace posible este cuanto menos curioso efecto. Y es que este mineral surge como si de una herida abierta se tratara desde las entrañas del glaciar, nombrado así en honor de su descubridor, el explorador australiano Thomas Griffith Taylor en 1911.

Fue la primera persona en el mundo en llegar a este extraño paraje de la región antártica conocido como los Valles Secos de McMurdo, una de las zonas más áridas del planeta, sin precipitaciones apenas y con ausencia de hielo en algunos puntos, dejando al descubierto amplios desiertos. Aquí se encuentra el glaciar Taylor, que actualmente cuenta con 54 kilómetros de largo y casi 500 metros de espesor.


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